miércoles, 4 de febrero de 2009

De tartas y pardillos

Hace unos días tuvo lugar un suceso paranormal en el trabajo.

Nos encontrábamos en la sala de reuniones, en una de las frecuentes celebraciones de cumpleaños, con su pastel y su champán. La homenajeada llevó a cabo una primera repartición de pastel, como es costumbre. Yo, como es costumbre también, conseguí quedarmen sin ningún trozo en esa repartición. Uno empieza a pasar platos a derecha e izquierda según le llegan, y al final se olvida de quedarse uno. Falta de atención. Con el champán nunca me pasa. De todas formas siempre queda más en la mesa, y en cuanto pasa el minuto de brindis y felicitaciones puedes ir a servirte tranquilamente. Así que ahí fui yo, hacia la enorme mesa rectangular, a conseguir mi parte del cumpleaños.

El pastel era un pastel de limón de toda la vida. Con el añadido de una fina capa de galleta dura en la parte inferior. Tan dura, y tan fina, que no conseguí cortarla de primeras con el cuchillo, y pensé: "Pues ahí se queda, no me voy a pelear aquí con la tarta en medio del corro este, por medio centímetro de galleta". E hice el amago de dejar el cuchillo y volver a mi sitio, con mi levemente mermado trozo de tarta en el plato. Pero no pudo ser, porque alguien había estado siguiendo de cerca la operación, y a mis oídos llegó un grito: "Punch it!". Levanté la vista del pastel, y flipé: el jefe de departamento, cinco meses más tarde, trataba, a todas luces, de comunicarme algo.

El susto, por supuesto, me impidió entender a la primera qué coño me quería decir, para empezar porque el asunto de la galleta había sido borrado instantáneamente por el nuevo y sorprendente acontecimiento. Así que mi mano siguió en su intento de dejar el cuchillo sobre la mesa. Esto provocó que el jefe gritara, aún más efusivamente, y con una cara que mostraba estar haciendo todo el esfuerzo posible por ayudar: "No! Push harder!", palabras que fueron acompañadas de un gesto de la mano que inequívocamente me alentaba a apretar más fuerte el cuchillo para conseguir cortar la galleta. Ya casi recuperada, conseguí decir: "Ah, ok...", y probar a volver a cortar la galleta, lo cual, era cierto, no resultaba difícil haciendo algo más de fuerza. Una vez logrado, le miré y le dije "Thanks", ante lo cual el hombre sonrió como si fuera el ser más inocente y bondadoso del planeta.

La cosa no quedó ahí, sino que a esto siguió una breve, pero no por ello menos increíble, conversación sobre el tiempo en Munich, el frío, la nieve, y el correspondiente cotejo de estos elementos con su aparición en el sur de España.

Yo solo encuentro una explicación racional a todo esto.

Este señor no es que sea un capullo integral que desprecia a los estudiantes y no habla con ellos por gusto. Este hombre es que es muy tímido. No solo muy tímido. Este hombre es, lo que comúnmente se llama, un pardillo. Un pardillo hecho jefe de departamento, pero pardillo al fin y al cabo. Esto no me lo descubrió el suceso del pastel, al pobre se le ve de lejos que es pardillo. Pero lo del pastel fue la prueba definitiva. Tal y como yo lo veo, el buen hombre vio que había una persona enfrentándose a una típica situación pardillil (tratando de escurrir el bulto ante la incapacidad de cortar un pedazo de tarta en medio de un corro de gente), y el sentimiento de identificación hizo que la timidez, que le había impedido hablarme durante todo este tiempo, fuera dejada a un lado en el natural gesto de ayudar a un semejante.

O bien esto, o bien es un capullo y fue abducido durante cinco minutos esa mañana. Pero el caso es que desde entonces me saluda alegremente, incluso cuando me ve llegando a las once de la mañana. Así que yo voto por esa teoría, un amigo pardillo ya se sabe que es para siempre.

jueves, 29 de enero de 2009

La foto

Hace cuatro meses os conté aquella mañana subrealista... Finalmente esta semana han publicado el Annual Report. Esta es la página 30:
Qué haré yo en una foto tamaño XXL en medio de un informe para inversores haciendo que miro un mapa en un móvil? La vida...

Ah, se supone que anunciamos un chip de móvil... Al ver la página de al lado queda algo más claro, porque lo que es en la foto...

viernes, 23 de enero de 2009

Training

El miércoles volví a ir a correr con las de fútbol. Aún menos esta vez: dos que se preparan para la media maratón, entrenador irlandés rechonchete y yo. Mismo recorrido. El aliciente fundamental de esta semana era que corríamos, durante buena parte del trayecto, sobre nieve-barro. La nieve-barro es algo tan asqueroso como el barro y tan frío como la nieve. Metido en las zapatillas, un gustazo. Esta vez aguanté mejor, y hasta me atreví a intercalar alguna frase del tipo "En Espanya con un suelo diez veces más seco que este la gente no sale a la calle", en un momento concreto en el que dejamos el barro-nieve para directamente correr con alegría sobre un charco pantanoso. Deben pensar que soy poco habladora, pero es tratar de conservar el aliento durante una hora, al tiempo que se sortean obstáculos en la oscuridad y se intenta descifrar lo que conversan un irlandés y una inglesa en esa lengua que sus padres les dieron, es suficiente esfuerzo como para además tener que articular palabras.
Sé de una a la que estos entrenamientos con guantes y gorro sobre nieve, barro, charcos, bosque y oscuridad le encantarían... ;)

Referencias

En el trabajo que estoy pidiendo quieren una carta de referencia del sitio en el que estoy ahora, así que hay un companyero del departamento que me la está preparando. Ayer me dijo que necesitaba una descripción de las tareas que había hecho en este tiempo. Yo le envié un email a cada uno de los companyeros a los que he ayudado en algo, diciéndoles si me podían dar un frase, para la carta, que definiera el trabajo que había hecho con ellos. Las gráficas de Excel se han convertido en cosas como: "Process definition for the implementation of a new business model for a major business segment", "Development of a new market model tailored to the new company organizational setup and based on external market research data", "Evaluated development of the company's stockmarket beta during the global downturn to update the WACC figures used for investment decisions"... Entre otras semejantes. Pero con toda la naturalidad del mundo.

Esto de las cartas de referencia tiene pinta de ser una de esas bromas que Dios ha ido esparciendo por el mundo.

martes, 20 de enero de 2009

Solidarizándome

Este blog no es de opinión, pero me da mucha pena imaginarme a un pobre hombre haciendo conferencias por el mundo diciendo que necesita dinero para investigación destinada a alargar la esperanza de vida humana y encontrándose con memos como éste...


Me dedicaría a insultar, pero en fin, lo dejo en un enlace al párrafo de siempre...

jueves, 15 de enero de 2009

Vuelta

El anyo ha empezado como transcurrieron la mayor parte de los últimos meses del anterior: haciendo gráficas. Cada tres meses hay que entregar un tocho de Powerpoint que informa al resto de la empresa sobre cómo de chunga está la cosa (que no es poco). En noviembre nos tocó zampárnoslo a los cuatros estudiantes que estábamos aquí, y esta vez como solo somos dos estudiantes, pues a nosotros dos. Especialmente al otro, la verdad, porque yo en este tema me he escaqueado todo lo posible. Aún así he acabado hasta los huevos.

El dichoso informe se ha entregado hace un rato, así que ya estoy otra vez sin trabajo, claro. Se supone que tengo una tarea entretenida que hacer, pero como mi jefe está ocupadísimo, hasta que no se desocupe no se puede empezar. Veremos si el lunes o el martes o el miércoles hay suerte.

Por otra parte, ayer hice la barbaridad del anyo. Después de meses sin salir a correr, corrí una horita, unos 10 kilómetros. Pero es que no pude hacer otra cosa. Las del fútbol (algunas) con el entrenador llevan corriendo un par de veces a la semana desde noviembre. Yo por unas o por otras no había ido nunca. Quedan a las siete de la tarde, y empiezan a correr río arriba, hasta que llegan al Englischer Garten, lo cruzan entero, paran un momento a estirar, y vuelven. El itinerario es precioso (de noche con poquísima luz por un parque-bosque con un lago helado en medio), pero muy poco pensado para hacerlo a medias. Porque una vez que estás al final del parque, a 5 kilómetros de tu casa, sin billete de transporte, sin dinero, sin abrigo porque has venido corriendo, a -2, y con un bosque sin luces que atravesar por delante, qué haces? Les dices: "no, seguid corriendo vosotros, que yo me vuelvo andando"?. Yo la verdad es que no lo vi claro.

Lo mejor es que a la vuelta, una vez fuera del parque, la gente se fue escaqueando con la frase "yo me voy por aquí a mi casa", y al final acabé yo (que parece ser era la única que tenía la casa justo al final del itinerario) con el entrenador (que al hombre también le costó lo suyo) y las dos animales que se quieren presentar a correr media maratón dentro de unos meses.

Tengo un dolor en las piernas que no había tenido nunca, no son agujetas, o al menos no son solo agujetas. Es como si las hubiera estado golpeando con un bate de béisbol. Como duela más el segundo día que el primero me veo viniendo en trineo a trabajar.

viernes, 2 de enero de 2009

Feliz 2009

Aparte de la foto de grupo, quería empezar el año (estupendo número, por cierto), retractándome públicamente por todas las veces que pensé o dije que el gintonic era una cosa de carrozas de otra generación. La máxima "cuando algo le gusta a mucha gente, debe haber un motivo", hay que considerarla siempre antes de insultar a otros por supuesta falta de buen gusto. Yo hacía tiempo que me había dejado prácticamente los cubatas (me sentaban fatal) y seguido la mala solución de beber cerveza (con constancia uno se acaba emborrachando igual, solo que con más litros de líquido venenoso que eliminar en el cuerpo, lo cual el cuerpo nota perfectamente y manifiesta al día siguiente). Para bien o para mal, eso se ha acabado: beber gintonic es como beber agua a efectos del día después (comprobado hasta el punto de seis gintonics por noche, más allá no lo sé, estoy segura de que puede dejar de ser agua si uno se lo propone). Aparte de estar muy rico (el "no me gusta la tónica" es un error, porque no sabe a tónica, y lo mismo vale para el "no me gusta la ginebra"). Así que lo dicho: perdón a todos los nacidos antes de los 80 que miré mal en alguna ocasión. Solo era ignorancia.Y feliz año a todos.