domingo, 26 de abril de 2009

Breaking Bad

Buenísima.

- Descarga en inglés con subtítulos en castellano.
- Streaming en castellano y en inglés con subtítulos.

martes, 21 de abril de 2009

Bandico :)




Ya podría ser dos veces al año. :)

viernes, 10 de abril de 2009

Fotosíntesis

Esto es a 100 metros de casa, en un trozo cualquiera del río. Llevan así desde que apareció el primer rayo.

Ahora entiendo por qué un alemán que tuvo mi hermano de intercambio en Murcia hace años se pasó los quince días señalándonos la ventana, indicando que hacía sol fuera y que había que salir a la calle. Mi hermano acabó hasta los huevos, claro.

martes, 24 de marzo de 2009

Mis Facts & Figures

Bebida ingerida que se recuerda:
*8 litros de cerveza normal
*4 litros de cerveza de 7.5% vol.
*8 gintonics
*2 megachupitos de tequila
*2 chupitos de vodka
*1 chupito de Jägermeister

Incidentes que se recuerdan:
*Aterrizaje a los pies de un segurata
*Hostia con una tarima de discoteca
*Múltiples caídas desde un banco de madera
*Innumerables golpes en las espinillas contra el mismo banco
*Golpe con una jarra de litro en la boca

Resultados visibles:
*Dolor general
*Heridas en las espinillas
*Moratones varios
*2 quemaduras de cigarro
*Pérdida de un trozo de diente

domingo, 8 de marzo de 2009

Cienciología

Resulta que había quedado con unas muchachas biólogas de un proceso de selección con las que había ido a un museo por la tarde, para cenar. Una colombiana peso mosca bastante simpática, una griega un poco bruta, y una especie de monstruo que se pasó en el museo un huevo de rato en una sala con relojes de sol, que era un coñazo. Es una de esas personas con los ojos superabiertos que te miran fijamente con una sonrisa como de mantis religiosa. Esta era alemana, y eso lo vuelve todo siempre mucho más confuso.

Al tema: que llegué CUARENTA minutos antes al lugar. Porque no tenía otra cosa que hacer. Me dije vamos a echar un cigarrito calle arriba a ver qué encontramos en lugar de esperar en la boca del metro. Y hete aquí que me vi premiado por el altísimo, pues vi a un tipo con una chaqueta amarilla repartiendo papelitos amarillos y parando a la gente, y en su mono amarillo ponía algo de Dianetics. Así que pasé por su lado en una pasada de reconocimiento y luego me di la vuelta para pasar por su lado muuuuyyy leeennntameeeente, mirando a los escaparates como si no tuviera otra cosa que hacer que esperar, poniendo cara de estar abierto a todo pero a la vez muy despistado en el mundo. Total, que sí, que me para y me da un papel y me paro y se lo cojo y le digo que muchas gracias... y entonces me dice "haben Sie ein Gedanke gesehen?" (has visto un pensamiento?) y yo entiendo todas las palabras pero me imagino que algo no habré entendido, y le digo que tengo el alemán malito. Pero no, me sonríe y le veo un diente de oro y me dice en inglés lo mismo, que si he visto un pensamiento, y yo pongo mi cara de estas ocasiones de gran perplejidad y le digo que no[1]. Me dice que si quiero ver uno, que le acompañe. Le digo que solo tengo cinco minutos y me dice "bien, solo necesito dos". Y le acompaño a su edificio, fuera de la calle principal, en una más secundaria. Se me pasa por la cabeza que me vaya a matar o a violar o algo, pero luego pienso que estoy en Alemania y que nada me puede pasar, y le sigo mientras le digo que soy bastante escéptico y que pienso que la cienciología es una pseudociencia. El tío del diente de oro me responde que no, que es ciencia porque funciona, porque mucha gente ha comprado el libro y le funciona. Y luego hace LA PRUEBA. Me dice: si tiro este papel, qué pasará? y digo: pues que se cae. Y entonces lo tira y el papel tarda un rato larguísimo en llegar al suelo, y los dos ahí observándolo en silencio y cuando llega al suelo dice. ¿ves? esto es ciencia, pues la cienciología lo mismo. Yo me quedo sin nada que responder y digo, en fin, veamos como acaba esto.

Finalmente llegamos al lugar y tras pasar por una recepcionista y unos que hay por ahí de muchas razas que todos me saludan como diciendo "amigooo nueeevooo" me llevan a una sala enorme que tienen con tres o cuatro con camisa que me miran como a una presa fresca y mi nuevo amigo del diente de oro dice "alguien que hable inglés?" así como apurado, porque tiene prisa por volver a repartir papelorios amarillos. Me deja con un alemán que se llama Roman (aunque yo no dejo de llamarle Robin, no sé por qué), que lleva una camisa azul y tiene los ojos a juego, que me hace sentarme junto a un ARTILUGIO que tiene toda la pinta de multímetro o amperímetro de los años cincuenta, del que salen dos cables que acaban en unos electrodos como latas de cocacola que hay que coger. Le digo que solo tengo cinco minutos y me dice que estupendo, que solo me va a quitar dos (parece algo que dicen todos), luego le comento que soy muy escéptico y me dice que estupendo, que eso es muy bueno, que significa que sé pensar por mí mismo. Me da los electrodos y me dice que no apriete, ni que los mueva ni nada, que eso arruinaría las mediciones. Y me dice que piense en algo triste. Me pongo a pensar en mi abuelo que se murió y efectivamente la aguja del cacharro se mueve a la izquierda. Luego me dice que ya está, que lo he hecho muy bien y me cuenta un rollo sobre que todos los momentos malos que pasa uno se quedan registrados en la mente de uno. Yo le escucho atentamente y mientras la aguja se sigue moviendo. Así que el diálogo es " -oiga, la aguja se sigue moviendo. -¿en qué estabas pensando? -en nada, solo te escuchaba, Robin. -Ah, pero es que has movido los brazos. -Ok, será eso, continúe." y me dice que en qué pensaba, y le digo que en cuando murió mi abuelo y pone una cara de INFINITA COMPRENSIÓN que me da un poco de miedo y me empieza a dar la tabarra con que si era muy importante para mí y que si estábamos muy unidos y lo veo ahí como que ha encontrado una parte blanda en la que hincar el diente. Pero yo bastante impasible pese al acoso emocional. En fins, luego me pregunta si me puede pellizcar y le digo que por qué no, y me pellizca y la aguja se vuelve a mover. Para resumir, que a partir de aquí todo esto resulta que para este Robin justifica una teoría que es:

-Tenemos una memoria que se podría llamar inconsciente pero que se llama resistiva porque, aclara, la memoria inconsciente en realidad es consciente (esto lo dice como si estuviera revelando algo muy putamare). Y que esta memoria resistiva te guarda absolutamente todo lo malo que vives aunque estés en coma, o en la barriga de tu madre o en otra vida. (todo esto lo demuestra que la aguja se mueva si te pellizcan)

A mí se me hace un poco tarde, así que abrevio y le digo que algo sé, que ya conozco de qué va y que sé que luego con la dianética te hacen confesar todas esas malas vivencias y te limpian, y me dice que cómo sé tanto, que si soy psicólogo, y le digo que no, que lo he leído en la wikipedia (aunque en realidad es que a mí esto de la cienciología me parece una gilipollez de lo más divertida y estuve leyendo de qué iba, que está muy gracioso porque te sacan que alguien gritó cuando estabas en la barriga de tus males y eso es la fuente de todos tus males) y que soy ingeniero. Me dice que eso está muy bien, que los ingenieros podemos controlar el poder de la cienciología mejor que otras personas. Me quiere regalar un libro gordote con letras doradas de cienciología, pero le digo que no puedo aceptarlo (me da un poco de acojone que me empiecen a pedir datos y tal), y le digo que me tengo que ir. En ese momento se le cambia la cara y casi ni se despide de mí. Me salí y todo el mundo me saludó muy alegre menos Robin.

Todo el edificio y la sala y todo olía a dinero.

Vuelvo al metro, aparecen las biólogas, me preguntan que si he esperado mucho, les digo que me han cogido unos cienciólogos y me han puesto electrodos en las manos y cambian de tema sin preguntar nada más (¿?).

Y eso es todo.

Luego fui a casa y me encontré a Lluís en el skype y le estuve contando la historia. A Lluís le parecía gente peligrosa y no se atrevió a acercarse en su momento. (Lluís y yo cada quince días
recibíamos a una patrulla de testigos de jehová de lo más amables y les dábamos coba durante un buen rato, aclaro).

[1]:Hace unos años conseguí que me pararan los mormones y me enseñaron una lámina de cristo padre que estaba clarísimamente entre los mayas o entre los incas, pero que vamos, eran todo indios medio desnudos como los de apocalipto pero en simpático, con plumas, y me dijeron que dónde estaba jesús, y les dije... eh, ¿en galilea? y me dijeron sonrientes que no, que me fijase más, hasta que pensé, venga, vamos a ello, está con los mayas, y me sonrió muchísimo como si fuese listísimo o algo y luego me dijo que jesús está en todas partes y me contó historias de resplandores que se aparecen en las arboledas.

domingo, 1 de marzo de 2009

Fin de fiesta

Un experimento sociológico estupendo es el de ofrecer a veinte sujetos de fuera de la Península, por un lado, una botella de vino de considerable calidad y, por otro, un par de litros de Don Simón o semejante con algo de Fanta, azúcar, un chorro de vodka y unos trozos de melocotón cualquiera. Se comprobará que el vino de calidad queda intacto mientras que la mezcla desaparece en cuestión de minutos. Importante para no contaminar el experimento, es eludir toda pregunta acerca de cómo has fabricado el compuesto, claro. En lugar de eso, puedes dedicarte a contestar cómo has hecho la tortilla de patatas que has puesto de acompañamiento, proceso mucho menos comprometido.

Yo la verdad es que me despisté un momento leyendo la tarjeta de despedida que me habían firmado, y ni probé la tortilla, ni probé el embutido, ni la sangría (aunque esta ya estaba probada). Pero parece ser que todo estaba bastante bueno. Me regalaron además un libro de gramática alemana, y unas golosinas de esas Haribo, que en Alemania nunca faltan.

Uno con el que me llevo muy bien me dijo que sentía que la empresa estuviera tan mal, que me habría contratado si se pudiera contratar a alguien. A saber si sería verdad o efecto del bebercio, pero en fin, nunca está de más oírlo.

Salí de allí bastante contenta, después de encargarme, junto con el otro estudiante que se iba, de que la botella de vino no se desaprovechara.

A otra cosa.

viernes, 27 de febrero de 2009

Mar Menor Paradise

Al salir de casa a las 11 cargando dos litros de sangría, una gran tortilla de patatas y un taper con embutido ibérico, he descubierto que hoy hay una huelga de transportes de la que no tenía noticia. Como, con mi cargamento, me era imposible irme en bici, solo me quedaba coger un taxi. La tarea no ha sido sencilla, porque parece ser que los taxis alemanes no te cogen si no tienes los dos pies metidos en una parada de taxi; pero finalmente he conseguido subirme a uno.

La segunda frase del taxista ha sido "Woher kommen Sie?", que viene a ser "De dónde es usted?". Cuando he dicho "De Espanya" ha dado muestra de gran alegría, y cuando a su siguiente pregunta he contestado "De Murcia, cerca de Alicante, Benidorm...", el hombre ha parecido entrar en éxtasis.

Resulta ser que era uno de los tropecientos alemanes que tienen casa de veraneo por San Javier. Así que cuando ha conseguido salir de su asombro, ha empezado, ilusionadísimo, a encadenar preguntas del tipo "Können Sie San Javier?", "Können Sie Los Alcázares?", "Können Sie La Manga?", "Ohhhh, Mar Menor Paradies!!!!"... Y yo diciéndole que sí, que conocía todas esas cosas, y que sí, que el Mar Menor era bastante bonito, aunque yo normalmente veraneaba en Mazarrón (sitio del cual él no tenía noticia, por supuesto).

Cuando me he bajado del coche aún he dejado al buen hombre flipando con la suerte de haber recogido de buena manyana a una persona que conociera el paradisíaco litoral murciano.

(Y hoy aún tengo que ofrecerle sangría a 20 guiris...)

miércoles, 25 de febrero de 2009

Hecho

Bueno, la segunda y última presentación de Verónica ha tenido lugar esta manyana. Ha ido bien, a pesar de la poca cosa útil que había que contar. Al final les he dicho que muchas gracias por estos seis meses, que he tenido la oportunidad de trabajar con muchos de ellos, que he aprendido mucho, etc., etc. He debido ser convincente, porque han quedado muy contentos.

La verdad es que ahora me da un poco de penilla irme. Probablemente está relacionado con que hoy no tengo nada que hacer y estoy aquí perreando, porque ayer teniendo que preparar la presentación me daba menos pena acabar. Pero bueno, lo cierto es que son bastante majetes todos. Es buen sitio para currar. Una pena que no esté el horno para ofrecer curros.

Yo, por si acaso, en vez de pastel y zumo de naranja, el viernes les voy a traer sangría y un poco de jamón; si se tienen que acordar de alguien de aquí a unos meses, una sangría nunca está de más.

viernes, 20 de febrero de 2009

Mierda blanca

Lleva una semana y media nevando. La semana pasada nos hemos movido entre -14º y -1º. Este fin de semana prometen entre 0º y -1º. Ya veremos. La semana pasada empezó a caer un polvo de nieve de lo más majo, que cogías todo un abazo de nieve y tras apretarlo apenas te quedaba para una bola. Estuvimos tirándonos bolazos de camino al super. Al día siguiente la nieve ya era otra cosa. Se había apegotado y ya podías hacer buenas bolas. Todo en orden. Pero el caso es que se ha ido comprimiendo más y más, y ahora la calle está helada. Aquí en lugar de sal tiran gravilla para que no te resbales. Ahora está todo lleno de la gravilla que llevan tirando meses, luego se supone que la recogerán. La idea no está mal, pisas las piedrecitas que hay sobre el hielo y corres menos peligro. Pero este plan no aguanta una semana. Poco a poco la calle se ha ido convirtiendo en una lámina de hielo transparente, cubierta por trozos de hielo sucio mezclado con polución. Un barro congelado que cubre una placa de hielo que resbala. A veces no sabes qué es peor pisar. Yo me voy resbalando a cada paso, y parezco subnormal cogiéndome de los portales. El otro día ví un charco y pensé que no me resbalaría, pero era más profundo de lo que creía y tuve que hacer el resto del camino con agua sucia helada en los calcetines. Pero todo está precioso, con témpanos de hielo en la ventana de enfrente y todo.

El sábado nos apuntamos a una visita guíada sobre Hitler en Múnich. Íbamos de lo más contentos, Victoria llevaba una semana diciéndome que no fuera nena, que si pisas bien no resbala. En fin. Estábamos cruzando una calle y aún no había pasado la patrulla gravilla todavía. Como había una placa de hielo de dos metros y cruzábamos rápido me resbalé. Menos mal que Victoria estaba ahí para salvarme y... caerse ella de espaldas, con el cogote en todo el hielo. Como tampoco me salvó bien, me caí encima suya. Pero que nadie se preocupe, que no me hice daño.

Luego Victoria estuvo en la visita esa a lo de Hitler con un chichón que yo no había visto uno igual en mi vida, mirándose los dedos a ver si había perdido campo visual (lo había visto en House), dudando de si tenía una hemorragia cerebral, y tiritando del frío. Al día siguiente le dolía el cuello del latigazo y las costillas porque algo le caería encima. Así que estuvo quejándose toda la semana "tráeme zumo, tráeme el móvil", etc.

Fin del informe.

sábado, 14 de febrero de 2009

Last task

Dos del departamento que me caen muy bien me han encargado hacer una cosa bastante chula. Han puesto a supervisarme a otro del departamento, que es un poco lerdo. A este otro le ha parecido una tontería lo que me han encargado los dos primeros, y ha redefinido la tarea. Ahora se podría llamar "demuestra que lo que te han encargado esos dos es una tontería". A finales de la semana que viene, antes de irme de aquí, tengo que hacer una presentación para todos sobre lo que sea que haga.

Se intuye que alguno no quedará contento.

miércoles, 4 de febrero de 2009

De tartas y pardillos

Hace unos días tuvo lugar un suceso paranormal en el trabajo.

Nos encontrábamos en la sala de reuniones, en una de las frecuentes celebraciones de cumpleaños, con su pastel y su champán. La homenajeada llevó a cabo una primera repartición de pastel, como es costumbre. Yo, como es costumbre también, conseguí quedarmen sin ningún trozo en esa repartición. Uno empieza a pasar platos a derecha e izquierda según le llegan, y al final se olvida de quedarse uno. Falta de atención. Con el champán nunca me pasa. De todas formas siempre queda más en la mesa, y en cuanto pasa el minuto de brindis y felicitaciones puedes ir a servirte tranquilamente. Así que ahí fui yo, hacia la enorme mesa rectangular, a conseguir mi parte del cumpleaños.

El pastel era un pastel de limón de toda la vida. Con el añadido de una fina capa de galleta dura en la parte inferior. Tan dura, y tan fina, que no conseguí cortarla de primeras con el cuchillo, y pensé: "Pues ahí se queda, no me voy a pelear aquí con la tarta en medio del corro este, por medio centímetro de galleta". E hice el amago de dejar el cuchillo y volver a mi sitio, con mi levemente mermado trozo de tarta en el plato. Pero no pudo ser, porque alguien había estado siguiendo de cerca la operación, y a mis oídos llegó un grito: "Punch it!". Levanté la vista del pastel, y flipé: el jefe de departamento, cinco meses más tarde, trataba, a todas luces, de comunicarme algo.

El susto, por supuesto, me impidió entender a la primera qué coño me quería decir, para empezar porque el asunto de la galleta había sido borrado instantáneamente por el nuevo y sorprendente acontecimiento. Así que mi mano siguió en su intento de dejar el cuchillo sobre la mesa. Esto provocó que el jefe gritara, aún más efusivamente, y con una cara que mostraba estar haciendo todo el esfuerzo posible por ayudar: "No! Push harder!", palabras que fueron acompañadas de un gesto de la mano que inequívocamente me alentaba a apretar más fuerte el cuchillo para conseguir cortar la galleta. Ya casi recuperada, conseguí decir: "Ah, ok...", y probar a volver a cortar la galleta, lo cual, era cierto, no resultaba difícil haciendo algo más de fuerza. Una vez logrado, le miré y le dije "Thanks", ante lo cual el hombre sonrió como si fuera el ser más inocente y bondadoso del planeta.

La cosa no quedó ahí, sino que a esto siguió una breve, pero no por ello menos increíble, conversación sobre el tiempo en Munich, el frío, la nieve, y el correspondiente cotejo de estos elementos con su aparición en el sur de España.

Yo solo encuentro una explicación racional a todo esto.

Este señor no es que sea un capullo integral que desprecia a los estudiantes y no habla con ellos por gusto. Este hombre es que es muy tímido. No solo muy tímido. Este hombre es, lo que comúnmente se llama, un pardillo. Un pardillo hecho jefe de departamento, pero pardillo al fin y al cabo. Esto no me lo descubrió el suceso del pastel, al pobre se le ve de lejos que es pardillo. Pero lo del pastel fue la prueba definitiva. Tal y como yo lo veo, el buen hombre vio que había una persona enfrentándose a una típica situación pardillil (tratando de escurrir el bulto ante la incapacidad de cortar un pedazo de tarta en medio de un corro de gente), y el sentimiento de identificación hizo que la timidez, que le había impedido hablarme durante todo este tiempo, fuera dejada a un lado en el natural gesto de ayudar a un semejante.

O bien esto, o bien es un capullo y fue abducido durante cinco minutos esa mañana. Pero el caso es que desde entonces me saluda alegremente, incluso cuando me ve llegando a las once de la mañana. Así que yo voto por esa teoría, un amigo pardillo ya se sabe que es para siempre.

jueves, 29 de enero de 2009

La foto

Hace cuatro meses os conté aquella mañana subrealista... Finalmente esta semana han publicado el Annual Report. Esta es la página 30:
Qué haré yo en una foto tamaño XXL en medio de un informe para inversores haciendo que miro un mapa en un móvil? La vida...

Ah, se supone que anunciamos un chip de móvil... Al ver la página de al lado queda algo más claro, porque lo que es en la foto...

viernes, 23 de enero de 2009

Training

El miércoles volví a ir a correr con las de fútbol. Aún menos esta vez: dos que se preparan para la media maratón, entrenador irlandés rechonchete y yo. Mismo recorrido. El aliciente fundamental de esta semana era que corríamos, durante buena parte del trayecto, sobre nieve-barro. La nieve-barro es algo tan asqueroso como el barro y tan frío como la nieve. Metido en las zapatillas, un gustazo. Esta vez aguanté mejor, y hasta me atreví a intercalar alguna frase del tipo "En Espanya con un suelo diez veces más seco que este la gente no sale a la calle", en un momento concreto en el que dejamos el barro-nieve para directamente correr con alegría sobre un charco pantanoso. Deben pensar que soy poco habladora, pero es tratar de conservar el aliento durante una hora, al tiempo que se sortean obstáculos en la oscuridad y se intenta descifrar lo que conversan un irlandés y una inglesa en esa lengua que sus padres les dieron, es suficiente esfuerzo como para además tener que articular palabras.
Sé de una a la que estos entrenamientos con guantes y gorro sobre nieve, barro, charcos, bosque y oscuridad le encantarían... ;)

Referencias

En el trabajo que estoy pidiendo quieren una carta de referencia del sitio en el que estoy ahora, así que hay un companyero del departamento que me la está preparando. Ayer me dijo que necesitaba una descripción de las tareas que había hecho en este tiempo. Yo le envié un email a cada uno de los companyeros a los que he ayudado en algo, diciéndoles si me podían dar un frase, para la carta, que definiera el trabajo que había hecho con ellos. Las gráficas de Excel se han convertido en cosas como: "Process definition for the implementation of a new business model for a major business segment", "Development of a new market model tailored to the new company organizational setup and based on external market research data", "Evaluated development of the company's stockmarket beta during the global downturn to update the WACC figures used for investment decisions"... Entre otras semejantes. Pero con toda la naturalidad del mundo.

Esto de las cartas de referencia tiene pinta de ser una de esas bromas que Dios ha ido esparciendo por el mundo.

martes, 20 de enero de 2009

Solidarizándome

Este blog no es de opinión, pero me da mucha pena imaginarme a un pobre hombre haciendo conferencias por el mundo diciendo que necesita dinero para investigación destinada a alargar la esperanza de vida humana y encontrándose con memos como éste...


Me dedicaría a insultar, pero en fin, lo dejo en un enlace al párrafo de siempre...

jueves, 15 de enero de 2009

Vuelta

El anyo ha empezado como transcurrieron la mayor parte de los últimos meses del anterior: haciendo gráficas. Cada tres meses hay que entregar un tocho de Powerpoint que informa al resto de la empresa sobre cómo de chunga está la cosa (que no es poco). En noviembre nos tocó zampárnoslo a los cuatros estudiantes que estábamos aquí, y esta vez como solo somos dos estudiantes, pues a nosotros dos. Especialmente al otro, la verdad, porque yo en este tema me he escaqueado todo lo posible. Aún así he acabado hasta los huevos.

El dichoso informe se ha entregado hace un rato, así que ya estoy otra vez sin trabajo, claro. Se supone que tengo una tarea entretenida que hacer, pero como mi jefe está ocupadísimo, hasta que no se desocupe no se puede empezar. Veremos si el lunes o el martes o el miércoles hay suerte.

Por otra parte, ayer hice la barbaridad del anyo. Después de meses sin salir a correr, corrí una horita, unos 10 kilómetros. Pero es que no pude hacer otra cosa. Las del fútbol (algunas) con el entrenador llevan corriendo un par de veces a la semana desde noviembre. Yo por unas o por otras no había ido nunca. Quedan a las siete de la tarde, y empiezan a correr río arriba, hasta que llegan al Englischer Garten, lo cruzan entero, paran un momento a estirar, y vuelven. El itinerario es precioso (de noche con poquísima luz por un parque-bosque con un lago helado en medio), pero muy poco pensado para hacerlo a medias. Porque una vez que estás al final del parque, a 5 kilómetros de tu casa, sin billete de transporte, sin dinero, sin abrigo porque has venido corriendo, a -2, y con un bosque sin luces que atravesar por delante, qué haces? Les dices: "no, seguid corriendo vosotros, que yo me vuelvo andando"?. Yo la verdad es que no lo vi claro.

Lo mejor es que a la vuelta, una vez fuera del parque, la gente se fue escaqueando con la frase "yo me voy por aquí a mi casa", y al final acabé yo (que parece ser era la única que tenía la casa justo al final del itinerario) con el entrenador (que al hombre también le costó lo suyo) y las dos animales que se quieren presentar a correr media maratón dentro de unos meses.

Tengo un dolor en las piernas que no había tenido nunca, no son agujetas, o al menos no son solo agujetas. Es como si las hubiera estado golpeando con un bate de béisbol. Como duela más el segundo día que el primero me veo viniendo en trineo a trabajar.

viernes, 2 de enero de 2009

Feliz 2009

Aparte de la foto de grupo, quería empezar el año (estupendo número, por cierto), retractándome públicamente por todas las veces que pensé o dije que el gintonic era una cosa de carrozas de otra generación. La máxima "cuando algo le gusta a mucha gente, debe haber un motivo", hay que considerarla siempre antes de insultar a otros por supuesta falta de buen gusto. Yo hacía tiempo que me había dejado prácticamente los cubatas (me sentaban fatal) y seguido la mala solución de beber cerveza (con constancia uno se acaba emborrachando igual, solo que con más litros de líquido venenoso que eliminar en el cuerpo, lo cual el cuerpo nota perfectamente y manifiesta al día siguiente). Para bien o para mal, eso se ha acabado: beber gintonic es como beber agua a efectos del día después (comprobado hasta el punto de seis gintonics por noche, más allá no lo sé, estoy segura de que puede dejar de ser agua si uno se lo propone). Aparte de estar muy rico (el "no me gusta la tónica" es un error, porque no sabe a tónica, y lo mismo vale para el "no me gusta la ginebra"). Así que lo dicho: perdón a todos los nacidos antes de los 80 que miré mal en alguna ocasión. Solo era ignorancia.Y feliz año a todos.